El trato que mantiene Zambrano con Antígona es una ejercicio de razón poética, en su libro de La tumba de Antígona, podemos ver el uso de la razón poética en torno a la figura de Antígona. Lo que Zambrano hace con Antígona no es exactamente una interpretación al uso. La razón poética parece necesitar de figuras como la de Antígona para ser explicada, y por así decirlo, llevarla a cabo.
Se podría observar que al extender la dimensión poética y literaria de Zambrano se alejan de otras dimensiones, principalmente esto ocurre con dos: la primera es la preocupación de María por el presente, por la actualidad desde una perspectiva ético-política. Esta perspectiva está presente explícitamente en sus primeras obras de juventud en la que se encontraba comprometida con la República española. Esta preocupación parece desaparecer con el paso del tiempo en su obra, aunque dejara de tomar más relevancia, esto no es del todo cierto, ya que su preocupación política se ve reflejada en unas de sus últimas obras: Los peligros de la paz, en donde encontramos una obra entorno a la Primera Guerra del Golfo. La otra dimensión especialmente importante que pierde espacio es su preocupación por el pasado, la idea orteganiana de tener antepasados, por la cual el hombre era esencialmente heredero, era historia. Ortega vinculaba la razón histórica con la razón vital, lo que hará Zambrano es despojarse de la primera acentuando la segunda. La razón poética acentúa el carácter ascético, estético, frente a la razón histórica de Ortega.
Se entiende la filosofía como el pensar heredado que hay que traer a presencia. Estas dos dimensiones, son complementarias por la dimensión estético-literaria que se concreta en la convicción zambraniana de que es necesaria la renovación de la concepción heideggeriana. Esa razón poética, recoge el pasado y responde ante un determinado presente que nos preocupa. Estas son las coordenadas que nos delimita, las que tenemos que tenemos que tener en cuenta para releer el presente y el pasado, en busca de una renovación del lenguaje filosófico.
Estas tres coordenadas necesarias para entender a Zambrano se relacionan entre ellas, y también se pueden pensar esta relación al revés: la preocupación el presente, por la memoria y por una racionalidad poético-literaria hace relacionar la figura de Zambrano. Pero, ¿Qué es eso de la razón poética?
